jueves, 3 de febrero de 2011

Mejor salud mediante la restricción de carbohidratos. Parte 1

Continuando con el artículo "Introducción: Las ventajas de disminuir los carbohidratos" explicaré una de las partes más importantes de los efectos sobre la salud de la restricción de los CH, lo que respecta al riesgo de enfermedad por los marcadores de triglicéridos, colesterol y marcadores de inflamación como la proteína C reactiva [1], interleukin-6 [2] y tumor necrosis-alfa [3] (relacionados con altos riesgo de enfermedad cardioascular, inflamatoria, etc.). Es normal que el lector muestre inquietud por los cambios en sus niveles de colesterol y triglicéridos pues es una de las preocupaciones sobre salud más extendidas y, por los medios de comunicación y las autoridades sanitarias han difundido que la grasa saturada, animal, es el diablo de la dieta (mirar estos enlaces en internet [4, 5, 6, 7, 8]) pues aumenta los niveles de LDL o colesterol "malo" [9] y triglicéridos. Para hacer aun más la contraria la base de la pirámide alimentaria [10] está compuesta por los cereales y derivados que son, fundamentalmente, CH en su totalidad.

La realidad es bien distinta, las dietas bajas en carbohidratos están demostrando su efectividad y salud en cada estudio que se realiza. Se había comprobado como el perfil lipídico había mejorado en hombres aumentando levemente el LDL, incrementando en mayor proporción el HDL o colesterol "bueno" [11] y mejorando la relación LDL:HDL. A fin de cuentas, el resultado sobre el colesterol a pesar del aumento del total (suma de LDL y HDL) nos indica un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. Por otro lado, los niveles de trigliacilglicéridos plasmáticos se redujeron drásticamente hasta en más de un 30% en los estudios realizados contribuyendo, de nuevo, a confirmar las "bondades" de la restricción de carbohidratos respecto a los lípidos en sangre. Estos mismos estudios también se han comprobado en mujeres [12] con dietas isoenergéticas, unas en el grupo de "alto CH, baja grasa" y otro en el "bajo CH, alta grasa". Como voy diciendo, el segundo grupo consiguió mejoras en la mejora de los marcadores de riesgo cardiovascular (MRCV). Para terminar en los referente a la comparación, los marcadores de inflamación como la proteína C reactiva y las citoquinas proinflamatorias, interleukin-6 y tumor necrosis-alfa no se vieron afectadas en ninguno de los casos.

Comparando otro caso, para dietas con restricción calórica (RC) bajas en CH y altas en grasa, además de una importante y rápida pérdida de peso, de nuevo, los niveles de triglicéridos descendieron hasta casi un 40% en tres meses, el HDL aumento en un 12% mientras que el resto de lipoproteínas descendieron notablemente. Los niveles de lipoproteínas sugieren un sustancial descenso en el riesgo de ateroesclerosis y riesgo cardiovascular [13]. Otro estudio interesante asignaba a hombres con sobrepeso y muchos diagnosticados con el síndrome metabólico [14] con una dieta de las mismas características a las anteriores pero con la adición de una cantidad elevada de colesterol procedente del consumo de 3 huevos diarios, unos 640mg de colesterol o, lo que es lo mismo, más de 3 veces el límite recomendado diario. Los efectos sobre el colesterol fueron homónimos a los anteriores estudios: mejora en le ratio HDL:LDL y aumento de HDL así como un descenso acusado en los niveles de triglicéridos [15].

Después de leer la información que desprenden los estudios hay que explicar la labor e importancia del colesterol en el organismo. Se confunde el colesterol con un desecho tóxico pero la realidad es radicalmente distinta. El colesterol no es una sustancia tóxica para el organismo [16, 17], lo contrario, es imprescindible ya que forma parte de todas las membranas celulares, es precursor de las hormonas esteroideas como las hormonas sexuales o como componente esencial del sistema nervioso central (de ahí que la leche de vaca, los huevos y hasta la leche materna sean altísimas en colesterol. Es más, el colesterol es una antioxidante endógeno, producido en el hígado a través de la grasa saturada y su función es la de proteger las membranas celulares del daño oxidativo (la peroxidación de los lípidos de la membrana celular, por tanto, su "ruptura"). La cantidad necesaria de colesterol es regulada, asimismo por el mismo hígado y es por eso por lo que la ingesta del colesterol dietético de carnes y huevos no incide en las cantidad plasmáticas pues, con la ingesta exógena de colesterol, la producción endógena disminuye y así se compensa el nivel de colesterol manteniéndose estable. La relación casual y no causal establecida entre los niveles altos de colesterol y el riesgo de enfermedad cardíaca fue establecido hace ya mucho tiempo por estudios estadísticos sesgados que, sin embargo, han servido para montar todo un tinglado de dietas anti-colesterol, fármacos, alimentos bajos en colesterol y en grasa saturada, etc. ¿El resultado? Ahora, y por las estadísticas de nuevo, hay más muertes por problemas cardíacos que antes además de por otras enfermedades relacionadas.

Para finalizar, de nuevo, la restricción de los carbohidratos tanto en dietas isocalóricas como en dietas hipocalóricas se comprueba como beneficiosa sin perjuicio por aumentos de la inflamación o composición lipídica, de hecho, al contrario, existen beneficios palpables. El colesterol dietético no afecta a los niveles plasmáticos y el colesterol total no es indicativo del RCV. Por otro lado, las dietas bajas en CH se muestran como una solución para los problemas asociados al síndrome metabólico, enfermedad cada más extendida así como para la obesidad.

7 comentarios:

  1. que pensas de este link david?
    http://www.hollandandbarrett.com/pages/healthnotes.asp?Resource=%2Fassets%2Ffeature%2Frisk-factors-for-cardiovascular-disease%2F~default

    saludos

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  2. dd:

    Bajo el axioma de que el colesterol alto es malo, especialmente el LDL todo cuanto suba el colesterol o pueda subirlo sería considerado como perjudicial pero lo primero es que ese axioma es falso. No está demostrado. Existe mucho mejores marcadores para el riesgo cardiovascular como la homocisteína y la proteína C reactiva.

    Los aceites ricos en grasas poliinsaturadas, especialmente omega 6 ganan fama porque bajan el colesterol pero eso ocurre porque aumentan el daño a la membrana celular de los tejidos y éstas requieren colesterol para "tapar" las heridas por decirlo de algún modo. las grasas poliinsaturadas son fácilmente corrompibles y por eso aumentan las necesidades de antioxidantes liposolubles como la vitamina E para paliar el incremento de radicales libres que producen. Las grasas más estables son las saturadas.

    El daño, en general en el cuerpo se genera a través de los radicales libres. Y el riesgo de enfermedad por consiguiente también.

    Un saludo.

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  3. Entonces ¿por que el ayuno, el omega 3, el ajo,etc(considerados buenos) también baja el colesterol?

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  4. Porque bajar el colesterol no significa mejor ni peor salud, no creo en la hipótesis de los lípidos. Por eso digo que porque haya nutrientes que lo bajen no significa que sean saludables por ello. Ni viceversa.

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  5. Cada vez más me convenzo de que la dieta perfecta está escrita en nuestros genes, dictada mucho antes de la aparición de la agricultura: cazador y recolector.
    Carnes, frutas, algunas raíces, algunos brotes y hojas y paremos de contar.
    ¿Qué opinas?

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  6. Bueno, ya leí el resto de los posts: veo que frutas tampoco jaja...

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