sábado, 30 de abril de 2011

Experiencia con la dieta "desintoxicante"

Como de alguna manera de las he tenido que apañar para poder salir adelante mediante la manipulación de la dieta he tenido que probar mucho hasta que he llegado a la que yo veo como dieta "perfecta" al menos para mi caso. Como sabemos, para los epilépticos en algunos estudios se han usado dietas altísimas en grasa y bajas en todo lo demás; la grasa sobre el 90% de la ingesta total. En mi caso aunque mi intención también era la de hacer una dieta muy cetogénica pues es lo que hace que me sienta bien no podía llegar a esas proporciones y no es por el gusto grasiento en demasía de las comidas sino porque necesito bastantes proteínas, más de lo normal para mi actividad. Eso lo he comprobado cuando con dietas bastante altas en grasa he aumentado mi porcentaje de grasa y mantenido peso sin embargo. Normalmente esta sobredemanda de glucosa por la cual las proteínas se derivan a otros usos viene a razón de un estado de inflamación persistente y crónico que se tiene en tanto que se está intoxicado, en mi caso con mercurio.

Entonces, según vi no podía renunciar a una ingesta de al menos 80-100g de proteína con una ingesta 0 de carbohidratos. El resto sí, es grasa. También hay que tener en cuenta las necesidades calóricas mías que no van muy allá, no más de 1800kcal para mantener peso con lo que el restante cuando cubro las necesidades de proteína (100g, 400kcal) es de 1200kcal que aun rellenándolo exclusivamente de grasa no supera la proporción del 75% de grasa y de ahí, me temo, no puedo pasar. Así que la solución para aprovechar al máximo esta situación era limitar toda mi ingesta diaria a una sola comida y con eso, las 24h descontando las que se hacen la digestión estaría al completo en reposo y en un proceso desintoxicante para le cuerpo. Lo he notado mucho el paso de dos comidas a solo una en todos los sentidos que van desde la digestión hasta mejoras en la concentración, estabilidad de energía y hasta humor si me apuran.

Aquí, a la izquierda tenéis la proporción de nutrientes y su descomposición en todos ellos y calorías totales de un día cualquiera.







Aclarando ya no solo las proporciones sino los propios alimentos con los que llego a éstas, intento, siempre que puedo comer alguna víscera y en su falta, verdura como espinaca o acelgas o coles. Luego, me decanto por carnes con preferencia por la de vacuno y ternera o cordero, y carnes rojas en general. Juntando las carnes y las víceras ingiero unos 400-500g que suponen 80-100g de proteína. También muchas veces añado yemas de huevo, sobre unas 4. Ocasionalmente pescado como trucha, sardina, boquerón... y como grasas la mantequilla, el aceite de oliva, el aguacate o la nata. Por último, mi ingesta de queso es muy limitada por sus efectos en la flora bacteariana que no me convienen.

Al tomar todo esto en una sola toma aumento la cetosis comparado con si fuera en dos o más según lo que he comprobado y además dejo descansar más al cuerpo que bien me lo agradece. Y otro punto que he de destacar ya comprobado por médicos es el descenso del pulso con esta dieta comparado con la dieta alta en azúcar y carbohidratos común. Con la segunda el pulso me ronda una media de 90-100 y con esta apenas llega a las 60 pulsaciones; en síntesis, menos radicales libres y más descanso apoyando lo que decía antes.

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